Coro (un poema de Erri de Luca)

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[todo sea leer a quién estuvo allí. Él se basó en el principio singular de la solidaridad, en la empatía sin correr un tupido velo o mirar hacia otra parte tras la sección de deportes en el telediario. La normalización del dolor y la tragedia que realiza el poder…]

Coro
Somos los innumerables, el doble en cada centro de expulsión,
adoquinamos de esqueletos vuestro mar para caminar sobre ellos.

No podéis contarnos, si nos contáis aumentamos,
hijos del horizonte, que nos manda de vuelta.

Hemos venido descalzos, sin suelas,
sin sentir espinas, piedras, colas de escorpiones

Ningún policía puede despreciarnos
después de todo lo que hemos sido ya ofendidos.

Seremos los siervos, los hijos que no tenéis
nuestras vidas serán vuestros libros de aventuras.

Traemos a Homero y a Dante, el ciego y el peregrino,
el olor que perdisteis, la igualdad que habéis sometido.

[Poema publicado en Solo ida. Poesía completa (Seix Barral, 2016, versión libre, según Miquel Desclot) del poeta transalpino Erri de Luca (1950 – act.)]

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Los niños y la Marmolada

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Empieza Il Giro en el patio de colegio. Se viene un mes y medio intenso en el asfalto y el sterrato -bien, en el cemento y en la gravilla. Cosas del presupuesto-. Ya hay niños que sueñan con la Marmolada o el Pordoi sin saberlo, que buscan pillar una fuga aplicando el bonus de los dos tiros seguidos de inicio y jugársela al más ágil al llegar a meta, buscando así conquistar alguna clasificación secundaria: benditos gomets que permiten crear metas volantes, premios de la montaña, sprints intermedios e incluso zonas de avituallamiento.

Y aquí uno que siempre ha sido de clásicas, que incluso me he tragado la Milán-San Remo pese a ser casi una línea recta con tres baches pronunciados (gracias por ganar, Vincenzo) o una Tro-Bro-Leonm aunque pareciera más sobrevivir entre trincheras, no le queda más remedio que sucumbir ante el romanticismo de los Dolomitas; cosas de detestar los controles de velocidad franceses y las giras por los muros de España. Disculpen, pues.

 

 

De correr o morir

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[estirada hacia los extremos por héroes de los medios informativos, la máxima de la vida se banaliza por encima de verdaderos animales que, ellos sí, llevan al límite sus capacidades]

“Todas las mañanas la gacela se despierta sabiendo que tiene que correr más veloz que el león o morirá. Todas las mañanas el león se despierta sabiendo que debe correr más rápido que la gacela o morirá de hambre. No importa si eres un león o una gacela: cuando el sol despunta lo mejor es empezar a correr.”

La confesión de la leona
Mia Couto

Los ‘Me acuerdo’ de Perec…

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[para Elías, por su aniversario. Para él toda la felicidad y cincuenta y nueve abrazos.]

“Me acuerdo del pan amarillo que hubo durante algún tiempo después de la guerra”.

“Me acuerdo de las agujas de acero, y de las agujas de bambú, y de que las afilábamos en un rascador cada vez que escuchábamos un disco”.

Postdata: aquí el último, compartido en medio del vermut del domingo: “Me acuerdo de Elías besando suavemente la cerveza, minutos antes de convencer a una risueña joven a bailar”.

La cobardía del montañero

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[me hubiera encantado ser de aquellos que ven la vida desde la perspectiva que ofrece la montaña…]

“Desde la cumbre del Cervino, el mundo que he abandonado esta mañana y al que retornaré esta noche parece bellisimo. Alla abajo estan las personas que amo y que me aman, pero también los problemas, las injusticias sociales, las guerras de poder, las discriminaciones. Mientras que aquí arriba no hay nada, tan solo el viento helado del invierno, que sacude la capucha de mi chaqueta. Casi querría poder intercambiarme por la cruz, y quedarme aquí arriba, para ver cómo será el futuro. Pero sería un gesto de cobardía. El verdadero coraje lo muestra el alpinista cuando se comporta como un hombre. Cuando baja de las montañas y afronta los problemas comunes para intentar cambiar las cosas.”

La montaña dentro
Hervé Barmasse

El vermut de hoy domingo

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Tengo por costumbre leer cada domingo alguna crónica de Lobo Antunes mientras tomo un vasito de Yzaguirre. Suelen ser piezas sencillas de leer comparadas con la prosa áspera en casos, que no carente de singularidad y belleza. A modo de dominical completo la lectura con algún relato o prosa breve: Que si Víctor Balcells o Raymond Carver y esas rosas amarillas por libro o bien algún fragmento de Lisboa, de Pessoa. Si aún así no tengo suficiente me atrevo con Erri de Luca pese a la traducción mediocre de cierto poeta de la incertidumbre realizó hace unos meses. Me acuerdo que, en el coloquio que celebró en Barcelona hace casi un año, el transalpino restó importancia aparentemente a los deslices del traductor de ‘Solo ida’ sofocando el fuego hacia la impulsividad de la juventud. El traductor es cierto poeta de la “poesía de la incertidumbre”. Sigue leyendo

Corrib (Irlanda)

Corrib

[alguna vez abracé el frío: cuando era menos alto; cuando el hielo todavía era tierno y las piedras desteñían bajo la pluma de los cisnes…]

Corrib
cargueros abriéndose paso sobre un
lienzo añil]
peinado por grúas desocupadas
mientras la piedra quemada por la sal
recoge incógnitas del humdimiento

los tréboles esculpen tus pies;
acentúan en frío su rechazo a la espuma.

Nota: el Corrib es un río del noroeste de Irlanda, que toma el nombre del lago (Loch) del mismo nombre. Como curiosidad, el río recorre tan solo seis kilómetros desde su nacimiento en el lago hasta desembocar en el Atlántico, por lo que suele decirse que el Corrib es el río más corto de Europa.